13 de febrero de 2010

Si algún día deja de amanecer


Ya no podría ver lo que tanto me inspira, tus ojos no brillarían como suelen brillar, tu piel se vería oscura en vez de morena y hermosa, ya no serias la misma mujer encantadora y enamorada que eres.

Nuestro cuerpo se pone amargo, nuestras lagrimas se ponen dulces y nuestro encanto deja de encantar, igual que tus besos y tus abrazos que sean convertido en navajas filosas que cortan cualquier corazón que se pega a tu sudor, con tus lagrimas dulces que se convierten en un veneno traicionero, que se convierten en una mañana negra sin sol, sin luna y sin cielo.


T.M.T

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