13 de enero de 2011

Triste canela!

Sin ver

“La ciega mariposa que volaba en el destino”

Una tierna cara de felicidad, su cuerpo, sus labios, sus ojos y su mirada, lo que veía de su alrededor eso lo imitaba, sin importarle su vida, jugaba, decía, hablaba, con tristeza disimulaba, lloraba hasta ahorraba, sus lagrimas fingidas de mariposa atrapada; por dentro sufría como el llanto de un mudo, escuchaba todas las voces pero como una sorda, miraba el destino aferrándose al pasado, sin conocer que todo se vendría abajo, es que no podía ver porque actuaba como ciega, como perdida; sin importar llegar se iba, volvía, se enterraba en su propia tumba, solo volaba sin saber volar, y no daba más porque ahí pensaba quedar, mintiendo al que llegue, sabiendo que no hay que descubrir la solución, porque ella forma parte de su vida.
Y la mariposa voló y voló hasta que sus alas se desintegraron y quiso salir a volar, pero se dio cuenta que ella misma llegó a su destino.