20 de febrero de 2010

Lo que el tiempo le dejó

La piel morena y color chocolate de un oscuro indio, mezclado de sudor y bañado de alegría, sudor sangriento de una madrugada con café y pan, en el medio de la nada tratando de esperar el alguien del mañana, con cara de tristeza sentada en la mesa, pensando en el mañana para encontrar su galán, hermosa dama, aterrorizada por no tener nada que la haga ver la belleza, de un hombre encantador que no le importe la apariencia.

Ella sonriente desde afuera y llorando desde adentro, no había nadie que la quisiera por su mal comportamiento, indeseable y furiosa pero con ganas de que la amaran, con deseo de un hombre que le entregara todo el amor, la pasión y los sentimientos que solo leía en las novelas, cuales leía cada día haciéndola llorar de envidia.

Era la soledad que la hacía furiosa y con odio, era el deseo y la pasión que solo sus manos la habían sentido, que solo su mente la había disfrutado, que solo su alma sentía sus propias ganas cual ningún hombre le había hecho sentir.

Ella quería volver hacerlo con él, derrochar sus placeres y entregarse a su cuerpo, hacerlo por ultima ves pero disfrutarlo para siempre, tenerlo y olvidando el fracaso y el pasado indeseable de una historia maldita llena de odio, que la habían dejado en la soledad, que le habían maltratado su cuerpo, pero que se disfruto con todo el corazón y se desbarato con toda la furia del placer.

Ella sola sentada, solo esperaba, pensando en el mañana, porque había olvidado el ayer.

13 de febrero de 2010

Si algún día deja de amanecer


Ya no podría ver lo que tanto me inspira, tus ojos no brillarían como suelen brillar, tu piel se vería oscura en vez de morena y hermosa, ya no serias la misma mujer encantadora y enamorada que eres.

Nuestro cuerpo se pone amargo, nuestras lagrimas se ponen dulces y nuestro encanto deja de encantar, igual que tus besos y tus abrazos que sean convertido en navajas filosas que cortan cualquier corazón que se pega a tu sudor, con tus lagrimas dulces que se convierten en un veneno traicionero, que se convierten en una mañana negra sin sol, sin luna y sin cielo.


T.M.T

10 de febrero de 2010

Puedo llegar a ver sin ver

Es un tiempo, es un lugar, es una tierra pero todo sigue igual, en nuestro interior se encuentra la verdad y solo hace falta nacer para saber lo que tenemos, el cielo es un dibujo de fantasía que muchos ven y otros quieren ver, la tierra es nuestro hogar que muchos viven y otros se cansaron de vivir en ella. Por eso todo se encuentra allá dentro, dentro de mí, dentro de ti, donde se encuentra la verdad, que pocos ojos llegan a ver y poca gente llega a saber...

"un dibujo real, pero que solo se ve con el ojo del alma"

Sabes que lo sé, sabes que está ahí, y mientras nos hacemos los ciegos podemos ver más que muchos que creen que lo han visto todo.

LEO tu mente, es débil junto a la mía, pero es fuerte para las demás.


T.M.T

1 de febrero de 2010

El encanto de Sadiertina



Después de vivir en la tristeza, enterrada en el dolor, llegaron tiempos de felicidad, podía enamorar cualquier hombre con su belleza, su largo pelo y sus ojos hermosos, fue tanto su encanto que maravillaba cualquiera, era sonriente y delicada, una mujer practica con un pasado devastador, era la mujer perfecta para una relación, ella, podía mirar a cualquiera y dejar encantado con su mirada.
Encontró un chico maravilloso, que la hacía sentir, que la hacía vivir, pasar fabulosos momentos, cortos pero hermosos. Él al igual, se enamoró, descubrió la belleza de una mujer ajena que no pertenecía a nadie. Ella lo miraba, soñaba con un momento, pero él no sabía su pasado, no tenía idea de lo pecadora que podía ser.
Pasaron una noche juntos con la luna llena, mirando el cielo, hablando de ellos, ella evitaba cada palabra de sufrimiento por temor a confesarle su pecado, pero a él no le importaba su pasado, solo estaba enamorado de su encanto y su belleza.