2 de octubre de 2010

Marihuana

Comencé con mi cigarrillo mentol, sensación incalculable de sentidos abiertos, con mis ganas de volar, con mi deseo de sentir más allá de lo que nunca he sentido, con la fuerza de un guerrero, con las alas de un ave migratoria, con el viento acariciando mi cuerpo y mis ojos mirando estrellas pasando por mi alrededor, abrí mi mente para ti, quedándome atrapado en tu vicio, en tu sabor y en tus secretos ocultos; querer tu olor sin despegarme de tus problemas. Sin saber qué secretos más ocultas dentro de ti, sensación que solo pienso en tenerla, que solo quisiera tomarte y consumirte como nunca lo he hecho, aunque traiga contigo la muerte, quisiera que me dieras más de tu poder, para encontrarme con el alma, disfrutando como nunca antes tu sensación adictiva, que me dejará sentir mi cuerpo en calor y ansioso por acabar.

“Cannabis que mortifica, no acaba mi deseo de terminar este cigarro”.

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