
Señor imaginado, vive en un mundo de imaginación, sus sueños son parte de su vida y su vida es un sueño, se ha convertido en una caricatura donde la vida la puede ver de colores y ficción.
Amanece un día soleado, lleno de aves y agradable clima, se levanta de la cama cantando, sale de la ducha riendo, encuentra el desayuno en la mesa, todo se ha convertido en un mundo de fantasía.
Fue criado con comodidades, desde pequeño todo se lo facilitaban, estudiaba en los mejores colegios, vivía como un príncipe.
Todo cambió
Se levanto a las 7:30 am, el clima cambió, no había aves, no tenia ducha, no tenia desayuno, amaneció en tierra, sin ropa, con grandes moretones en el cuerpo, gritaba fuerte, sentía mucho dolor, no sabía que pasaba, estaba en el medio de la nada desnudo en el desierto.
Caminaba por gusanos, grandes serpientes lo rodeaban, se sentía como si estuviera quemándose, no sabía qué hacer, nunca había sentido tanta miseria y tanto miedo, estaba en un mundo extraño y se volvía loco, no encontraba lugar mirando para todos los lados, su piel sangraba con mucho lodo negro, su boca estaba rota, no podía aguantar tantas cosas feas.
Vivió toda la vida como un príncipe solo satisfaciendo sus necesidades sin buscar de Dios y solo 30 minutos le mostraron lo que puede ser el infierno.


3 comentarios:
Timoteo, por eso te dije el otro dia que las cosas materiales pueden satifacer nuestras necesidades, pero, nunca no podran llenar el alma.
lo material nunka kompleta lo espiritual
Me ha encantado este escrito, un destello formidable de metaforas con una moraleja increible.
Te felicito Timoteo. !!!
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